lunes, 13 de julio de 2009

Gritos y Susurros


Un muerto que no puede morir. Sentir la extraña agonía de no poder morir. Y esperar que aquellos que se consideran seres queridos, puedan dar un apoyo necesario, entre el quedarse y el irse.
Gritos y Susurros es una de las obras maestras de Ingmar Bergman. Y fue la primera película que vi de él. Ese film me enamoro del cineasta sueco.
¿Que tiene Bergman con la muerte?. Supongo que tiene el mismo sentimiento que tenemos todos por ella. Esta siempre latente, y no tiene retorno. En este film nos plantea ese problema.
Agnes agoniza por un cáncer que la fue consumiendo poco a poco. Sus hermanas Karin y Maria giran alrededor de Agnes acompañandola en lo que es ya sus últimos momentos de vida. Anna,la empleada se ve como una madre que gira alrededor de Agnes compadeciente de su dolor. Tal vez Agnes representa esa pequeña hija que perdió en algún momento.
Anna y Agnes representa la piedad en el momento de mayor dolor de Agnes, no es un detalle menor.
A su mismo tiempo las miserias de Karin y Maria van quedado al descubierto. El poco amor de su madre que reclama Karin, es una de esas cosas que Bergman saca un poco de su vida. El icono de la madre siempre presente y a la vez lejano.
El sufrimiento físico, es una huella del sufrimiento emocional. Karin lo demuestra en su recuerdo de autolesion, en frente de su marido.
Predomina el rojo, creo que Bergman dijo algo así, como que el color rojo es el color del alma.
Los fundidos van a rojos y el ambiente es rojo, destacando a las actrices en todo momento.
En mucho lados he leído que esta película no apta de ver en estados depresivos, o si uno es muy sensible.
No puede juzgar semejante información. Solo puedo decir que el film cala hondo, porque se atreve a meterse con todos los miedos del ser humano. Como digo siempre Bergman sabe plasmar los sentimientos en imagenes. Y eso no es algo fácil de hacer.
En ultimo momento cuando Agnes necesita de sus hermanas, estas salen huyendo. Solo queda Anna. Se supone que Agnes debe morir, eso reclaman sus hermanas de manera distante y fría.
La ultima imagen que nos deja Gritos y Susurros es de las cuatro mujeres, en el parque, todo lo que vendrá después es lejano.

Quería contar un poco desde mi punto de vista esta película, una gran joya del cine. Que vale la pena ser visto, una y otra vez.